miércoles, 24 de enero de 2007

Mais Arte, Menos Aids !




En nuestro país las campañas de prevención del Sida son casi invisibles. Las pocas que hay terminan por ser censuradas, de hecho, parecen más bien un estigma, puesto que se dirigen a un sector perfectamente bien identificado: los homosexuales.

La polémica siempre ha aderezado el tema de la prevención mediante el uso del condón, basta recordar por ejemplo cuando en las farmacias emblemáticas de nuestra ciudad se negaron a vender preservativos. Hasta la fecha no los venden. Y la Secretaría de Salud… bien, gracias.

Las condonerias tienen su función destinada al mismo público, es decir, hombres que tienen sexo con hombres. Que aunque es el sector que ha reportado mayor incidencia en el contagio de las ETS, no significa que sea el único.

Es curioso, la mayoría de mis amigas han tenido múltiples y repetidas infecciones por contagio sexual: a mi amiga “B”, “M” le pegó condilomas, ambos se las vieron negras para poder quitárselas, sin contar que les costó la relación; a mi otra amiga “B” su novio “G” le ocasionó penurias indecibles por el hecho de no querer usar condón, además de ser un aficionado al sexo anal seguido del sexo vaginal. Estos breves ejemplos son representativos de un gran sector olvidado por las campañas.

En Brasil, las cosas son distintas, vale la pena destacar que en los bares, metro, plazas, cines porno, etc., los condones están a la mano de quién los necesite. La publicidad sobre cómo prevenir enfermedades está por todos lados y se proclama sin tapujos. Una muestra de esto, es la forma creativa de abordar el tema. En el año 2003 se montó una exposición de la artista Adriana Bertini. La campaña (que formaba parte del proyecto Mais Arte, Menos Aids!) se llamó vista-se, por la relación que guarda el hecho de vestirse con camisinha, es decir, con condón, qué es como le llaman en Brasil al preservativo. La campaña consistía vestidos confeccionados con los condones que no habían pasado el control de calidad. Se exhibían en la ciudad de São Paulo, en una de las arterias principales, que si mal no recuerdo es la Avenida Paulista. (donde tuve la oportunidad de ver la exposición).

Según la periodista Roseli Tardelli, fundadora de la agencia de Notícias da Aids, la intención de este encuentro es “tocar al espectador de forma lúdica y suave. Con expresiones sencillas y verdaderas para llamar la atención: puesto que todos somos vulnerables a un virus que se ha transformado en una bestia que se alimenta de desinformación, de comportamientos de riesgo y de prejuicios, para poder crecer entre nosotros”.

Esta campaña-exposición me resulta muy interesante debido a que el mundo de la moda —o del vestir—, transforma su discurso frívolo-utilitario para servir a una causa social. Si el condón pertenece al ámbito de lo íntimo, el vestuario pertenece al de lo público. Aquí, los vestidos (público) se confeccionan con preservativos (íntimo), porque si hay algo que es cierto es que el Sida rompió con la delicada línea que sirve de frontera entre estos ámbitos, puesto que ha cobrado millones de vidas debido a la desinformación y a la falta de una cultura de prevención. La ficha técnica de esta exposición es la siguiente:

Artista plástica: Adriana Bertini.

Curaduría: Profesora Doctora Loris Graldi Rampazzo.

Revisión: Adriana Rinaldi Perico.

Traducción: Bárbara Ann Schaller.

Fotografía: Marcelo Martiniano.

Diseñador gráfico: André Hidalgo, Claudio Lima y João Ferraz.

Asistentes de pintura, collage y recorte: Jozi, Thelma, Juliana y Leandro.

Costurera: Nilza Rondof.

Colaboradores: Rosi Ferreira y Fernando Bizarro.

Patrocinio de ejecución de las obras: Câmara Municipal de Cascais – Portugal.

Agradecimientos: OLLA, GADS – Grupo de Apoio e Desafio a Sida

A México le hace falta mucho para poder contar con campañas de este tipo (y eso que esta campaña fue en el 2003 y ahora estamos en el 2007). Lo demuestra el recorte al presupuesto del Sida, el recorte a la educación y a la cultura que degeneran en la mentalidad de sus habitantes que siguen creyendo que la abstinencia y los ruegos son más eficaces que los condones. Sin olvidar la irresponsabilidad de los líderes de opinión (Ricardo Rocha) que dan voz a quienes aseveran que el VIH no existe y que no es el responsable del Sida; así como a las altas jerarquías eclesiásticas (Sandoval Iñiguez y Rivera Carrera) que insisten en decirles a sus feligreses que el condón no sirve porque el virus es tan pequeño que el preservativo no puede detenerlo.

1 comentario:

luis dijo...

Que onda Paulo.

Tu escrito está muy chido, en lo personal me parece una forma adecuada de hacer una crítica, la crítica conduce a la concientización de los seres, noto las partes fundamentales para darle sustento a tu comentario, dejas ver la falta de capacidad de la secretaría de salud, la influencia que tienen los dos cardenales, en menester añadir asimismo que estos dos cardenales tienen los espacios en la TV a su placer, con ello sus formas de manipulación son masivas.
y no sólo eso, tambien la crítica es a esa forma ordinal y vulgar de la sociedad desinformada que cree que las campañas de prevención al sida y VIH sólo son hacía los homosexuales, y se omiten los demás grupos vulnerables.

GarciaCarilloLuis